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Sumario de este número:
Votos por el arte eterno por Eusebio Leal Spengler
Una manera de vestir a la cubana por Diana Fernández Durante el siglo XIX, criollas y criollos comenzaron a despojarse de las costumbres españolas en diversas facetas de la vida cotidiana, entre ellas, el uso del vestuario.
María Dolores Ortiz por María Grant Reconocida profesora universitaria, ha trascendido los límites del aula gracias a su presencia en uno de los programas más famosos de la televisión cubana. Ello le ha hecho —según sus propias palabras— «sentirse maestra, no sólo para un reducido grupo sino para el amplio público».
San Francisco de Paula: su último secreto por Argel Calcines Tras la recuperación del órgano original con sistema mecánico más antiguo de la habana, puede afirmarse que ha concluido la restauración de la iglesia de san francisco de Paula. Esta decisión a favor del patrimonio constituye también acicate para el resurgimiento de una escuela de organistas en cuba.
Moisés Finalé por Cecilia Crespo En su constante pernoctar entre parís y la habana, este artista cubano ha ido configurando una poética tan inequívoca y representativa de su persona, que sólo podría descifrarse gracias a las claves que él mismo revela en esta conversación. Reloj en la torre oeste de la Catedral de La Habana. Junto al toque de campanas, debió regir el tiempo de la ciudad decimonónica.
Apuntes para la historia del reloj en Cuba por Arturo A. Pedroso Alés A lo largo del siglo XIX, numerosas relojerías se establecieron en la habana. Ellas contribuyeron a que sus habitantes tuvieran una real dimensión del tiempo... eso que miden los relojes.
Sobre el arquitecto Rogelio Salmona por María Elvira Madriñán En esta remembranza, la autora rinde homenaje a una de las figuras insignes de la arquitectura iberoamericana, revelando detalles de su trabajo creador.
El fantasma a la luz de las estrellas por Ada Oramas Durante todo el año 2007, la compañía Ballet Español de Cuba —que dirige el maestro Eduardo Veitía— celebró su XX aniversario de creada. El colofón de esas jornadas tuvo como sede la Plaza de la Catedral.
El médico de campo por Emilio Roig de Leuchsenring |