|
Federico Fernández Cavada es estudiado como uno de los grandes estrategas de la Guerra de los Diez Años.
Otra vez nos sorprende Federico Fernández Cavada, el General Candela. Hace algún tiempo comentamos esta personalidad al apreciar sus paisajes en las salas de pintura cubana del Museo Nacional de Bellas Artes. Un nuevo montaje de la sala Cuba Heroica del Museo de la Ciudad nos vuelve a revelar el espíritu insólito de este hombre extraordinario. En una de las vitrinas donde se exponen varias jícaras, podemos apreciar una que le perteneció. Su decoración realizada de manera artesanal sobre un coco destaca alegorías patrióticas. Presenta dos cruces rematadas con estrellas de cinco puntas. Entre estos dos elementos y enmarcada por doseles, sobresale la imagen de la Caridad del Cobre con todos sus atributos, manto irradiante con halo de diez estrellas y la inscripción M.R al centro. Del lado contrario se observa el escudo nacional y una mariposa. Esta jícara la envió el mayor general a su esposa el día que fue fusilado; sus detalles son símbolos de la emergente nación. Su propietario, quien debió confeccionarla en la manigua, resumía en si las dotes del cubano ideal. Fernández Cavada tuvo una vida dinámica. Se formó en Estados Unidos como ingeniero civil y topógrafo, especialidades que ejerció en el canal de Panamá. Al comenzar la Guerra de Secesión se enroló en un regimiento de voluntarios del Ejército de la Unión, con grado de capitán. En esa misma contienda alcanzó el grado de teniente coronel en el Cuerpo de Ingenieros. Al final del conflicto, en 1865, regresó a la Isla y se estableció en Trinidad. Comprometido con el alzamiento independentista, organizó a los patriotas de esa región y se proclamó en armas en febrero de 1869. Al mes siguiente fue nombrado mayor general y jefe de la División de Las Villas. En 1870 sustituyó a Ignacio Agramonte cuando renunció al cargo de jefe de la División de Camagüey. En esta provincia fue capturado y fusilado un año después, frustrándose su intento de marchar a Estados Unidos para reunir ayuda para las tropas cubanas
Federico Fernández Cavada es estudiado como uno de los grandes estrategas de la Guerra de los Diez Años. Desarrolló varias teorías en los libros Breve instrucción guerrillera y Guía para jefes y oficiales de campaña. En estos textos, aprobados por la Cámara de Representantes en 1879 para ser empleados en la preparación de oficiales y tropas, dejó sentadas las estrategias para la guerra de guerrilla, el trabajo de inteligencia y el concepto de la invasión al occidente del país. Pocos meses después de incorporarse al levantamiento, comenzó la guerra de exterminio contra las propiedades de los hacendados criollos que apoyaran a España. La aplicación sistemática de este método le valió el sobrenombre de General Candela. Admira que las manos implacables con la tea incendiaria, dominaran con tanto oficio las técnicas pictóricas y expresaran, en medio de los requerimientos de la guerra, la belleza de su causa en un sencillo objeto de uso cotidiano.
Por Miraida Medina Tomado de la web de Habana Radio |